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Una visita al Londres de Sherlock Holmes

Hace falta sólo una pizca de intuición detectivesca para seguir los pasos de Sherlock Holmes en el Londres victoriano donde el detective más famoso de la ficción resolvió infinidad de casos. Con la llegada a la gran pantalla de la película Sherlock Holmes, la agencia nacional de turismo británica, Visit Britain, ofrece una ruta por itinerarios desde Londres a Liverpool y Manchester para recorrer las localizaciones de la exitosa película de Guy Ritchie, protagonizada por Robert Downey Jr. y Jude Law. Este es el recorrido que ofrece en Londres, con el que el viajero puede entrar en la casa que Holmes compartió con su inseparable doctor Watson, disfrutar de una cena en su restaurante favorito, o tomar una pinta en el pub que hace honor a su nombre.

La ruta por Londres que propone Visit Britain arranca, como la mayoría de las rutas dedicadas a Sherlock Holmes, en la estación de metro de Baker Street, donde uno se topa a la salida con la estatua dedicada al detective. Junto con la dedicada a Peter Pan en los jardines de Kensington, esta es la única estatua en honor a un personaje ficticio en Londres. Muy cerca de allí, en el 221B de Baker Street está el museo dedicado a Sherlock Holmes (el lugar lo utiliza también la película). Sir Arthur Conan Doyle eligió ese punto de Londres para situar la casa en la que vivirían desde 1881 hasta 1904 el detective y su amigo el doctor Wattson. El museo abre todos los días del año, excepto el 25 de diciembre, de 9.30 a 18.00 horas. El lugar está mantenido respetando las descripciones de Doyle en sus novelas. Allí el visitante puede sentarse junto al fuego en la butaca en la que el detective resolvía misterios mientras fumaba su pipa. O entrar en su habitación, y admirar el violín que tocaba a deshoras. Además, hay modelos de cera que evocan algunas escenas de los libros de Holmes.

Tras una parada para la comida el viajero se dirige al cementerio de Brompton , escenario utilizado para situar la escena de un crimen en la película de Guy Ritchie. A este cementerio, uno de los mejores de la época victoriana, se llega desde la estación de metro de West Brompton, en Chelsea. La visita al mundo de Holmes en la película no sólo incluye los lugares de las localizaciones, sino también otros símbolos que rodean a la película, como el pub propiedad de Guy Ritchie, construido en el siglo XVIII y situado en el Myfair, donde se propone cerrar el día con una pinta. La estación de metro más cercana es Green Park. Además de ser uno de los pubs más antiguos de la zona, es fácil encontrarse con estrellas tomándose una cerveza.

Al día siguiente, se propone comenzar por la iglesia de Saint Bartholomew the Great, en la estación de metro de Barbican. Las condiciones acústicas de esta iglesia hacen que haya sido elegida como escenario de varios filmes, como Shakespeare in Love. La siguiente parada es la catedral de St Paul (metro St Paul). La película rodó escenas en el interior y también transformó las áreas aledañas en el Londres victoriano para recrear las aventuras de Sherlock Holmes. La comida es en el Pub Sherlock Holmes, situado en Westminster (metro Charing Cross o Embankment). El lugar está decorado con objetos que hacen alusión al personaje de ficción y tienen una televisión que emite sin parar las películas y series de Sherlock Holmes.

Después de la comida, Visit Britain propone una visita guiada llamada Tras los pasos de Sherlock Holmes y que parte de la parada de metro de Embankment. El recorrido sitúa las localizaciones de algunas de las novelas y también la vida de Conan Doyle. El recorrido incluye desde Charing Cross a Covent Garden y que finaliza en un estudio que recrea el del detective y que está decorado con numerosos objetos donados por la familia de Doyle.

Antes de abandonar definitivamente el mundo de Sherlock Holmes nada como honrar al detective celebrando el fin del misterio cenando en el Simpson’s-in-the-Strand, en el Strand (estación de metro Charing Cross). Este restaurante elegante con 170 años de recorrido sirve comida tradicional en un ambiente clásico. Es el lugar donde uno puede imaginarse a Sherlock Holmes compartiendo una buena cena con su gran amigo Watson.

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Para ver a Sherlock por TV

En 1982 la BBC comenzó a desarrollar la adaptación televisiva de los casos de Sherlock Holmes. El actor elegido fue el británico Jeremy Brett, el mismo que unos años atrás había protagonizado con éxito La vida privada de Sherlock Holmes, del director Billy Wilder.

Brett se tomó tan en serio el papel de Holmes que se dedicó a estudiar cada pequeño detalle del detective. Captó perfectamente sus movimientos, miradas y el fraseo de sus parlamentos, tuvo que aprender -entre otras cosas- a  fumar en pipa e incorporó muchos de sus tics excéntricos. Para ser fiel al personaje, mientras filmaba siempre llevaba consigo una copia completa de los libros escritos por Doyle. Tanta fue su concentración en el papel, que tuvo que recibir tratamiento psiquiátrico por una seria depresión obsesiva.

Brett fue un excelente Sherlock. Seguramente, ya pudiste comprobarlo al escuchar los comentarios de tus compañeros o, mejor, al ver los capítulos que ya están circulando entre los alumnos de la escuela. A continuación, tenés la introducción de la serie y -más importante- tenés una descripción de los capítulos que, hasta hoy, están disponibles en formato avi. ¡Elegí tus aventuras preferidas para disfrutarlas en casa, con tu familia! (Recordá que en un DVD se pueden almacenar entre seis y siete capítulos.)

Al final del texto, podés opinar sobre qué te parecieron los videos.

De Las aventuras de Sherlock Holmes (1892)
1. Escándalo en Bohemia
2. La liga de los pelirrojos
3. Un caso de identidad (No está.)
4. El misterio del Boscombe Valley
5. Las cinco semillas de naranja (No está.)
6. El hombre del labio retorcido
7. El diamante azul
8. La banda de lunares o La banda moteada
9. El dedo pulgar del ingeniero (No está.)
10. El aristócrata solterón (No está.)
11. La corona de Berilos (No está.)
12. El misterio de Copper Beeches

De Las Memorias de Sherlock Holmes (1893)
1. Estrella de plata
2. La aventura de la caja de cartón
3. La cara amarilla (No está.)
4. El empleado del corredor de bolsa (No está.)
5. La corbeta Gloria Scott (No está.)
6. El ritual de los Musgrave
7. El hidalgo de Reigate (No está.)
8. El jorobado (No está.)
9. El paciente interno (Próximamente.)
10. El intérprete griego
11. El tratado naval
12. El problema final

De El regreso de Sherlock Holmes (1903)
1. La casa deshabitada
2. El constructor de Norwood
3. Los bailarines
4. El ciclista solitario
5. El Colegio Priory
6. El negro Peter (No está.)
7. Charles Augustus Milverton (No está.)
8. Los seis napoleones (En inglés.)
9. Los tres estudiantes (No está.)
10. Los lentes de oro
11. Los Tres-Cuartos desaparecido (No está.)
12. Abbey Grange
13. La segunda mancha

De Su última reverencia. Recuerdos de Sherlock Holmes (1917)
1. Wisteria Lodge o El pabellón Wisteria
2. La caja de cartón
3. El círculo rojo
4. Los planos de Bruce-Partington (Próximamente.)
5. El detective moribundo
6. La desaparición de lady Frances Carfax (No está.)
7. La pata del diablo
8. Su última reverencia. Un epílogo de Sherlock Holmes (No está.)

De El archivo de Sherlock Holmes (1927)
1. El cliente ilustre
2. El soldado de la piel decolorada o El soldado que perdió el color (No está.)
3. La piedra preciosa de Mazarino o El diamante de Mazarino
4. Los tres frontones o Los tres Gabletes
5. El vampiro de Sussex (No está.)
6. Los Tres Garrideb (No está.)
7. El problema del puente de Thor
8. El hombre que reptaba (Próximamente.)
9. La melena del león (No está.)
10. La inquilina del velo o La inquilina misteriosa (No está.)
11. El viejo castillo de Shoscombe
12. El fabricante de colores o El comerciante de pintura retirado (No está.)

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El ciclista solitario

Según nos cuenta Watson, Sherlock Holmes fue un hombre activísimo desde 1894 hasta 1901, ambos inclusive. En su brillante trayectoria como maestro de detectives, conoció muchos éxitos soprendentes y también algunos fracasos inevitables. Como en la realidad cotidiana, no existe proporción exacta entre la dificultad y el esfuerzo exigido por los diferentes casos y los resultados obtenidos. Algunos de ellos, de fácil resolución, colaboraron sobremanera a acrecentar la fama de Holmes por la importancia de los personajes en ellos implicados. Otros, en cambio, que supusieron un gran esfuerzo para el detective, ni siquiera fueron conocidos. En algunos, por no dañar a inocentes que se vieron implicados sin tener culpa alguna, y en otros, por salvaguardar la seguridad nacional y el honor del Imperio.

La magnitud y la importancia del Imperio británico ayudó sobremanera a la creación de grandes fortunas, en circunstancias no siempre demasiado claras, por parte de valientes y aventureros peronajes que alcanzaban la riqueza a costa de grandes sacrificios y con riesgo de sus vidas. Sherlock Holmes, a lo largo de su carrera, tuvo que resolver muchos casos en los que la codicia y la venganza se convertían en potentes motores de desgracia y muerte.

La codicia es la causa de la desgracia de la señorita Violet Smith, la ciclista solitaria de Charlington -como la describe Watson- que se verá involucrada en un asunto muy desagradable.

El relato comienza con la visita a Baker Street de la deliciosa señorita Smith, a la que Watson describe como “alta, esbelta y magnífica”. La joven ha obtenido un empleo, sospechosamente bien pagado, como profesora de música en Farnham, en el límite del condado de Surrey, tras la aparición de unos extraños personajes. Lo que en principio parece la maniobra de un grupo de desalmados interesados en los encantos evidentes de la bella señorita Smith, resultará ser la lucha por conseguir la cuantiosa fortuna de Ralph Smith, tío de Violet. Holmes resuelve brillantemente el caso. Los malvados reciben su castigo y la dulce Violet conseguirá la felicidad junto a su pretendiente, el ingeniero Cyril Morton. “Collier’s” publicó el relato en diciembre de 1903, y “The Strand”, en enero de 1904.

Leé la historia completa en formato PDF haciendo click en El ciclista solitario. Una vez abierto el archivo, podés pulsar sobre el ícono del disquete para guardarlo donde quieras. O bien, imprimirlo para leerlo donde más te guste.

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La casa deshabitada

El doctor Watson sitúa la acción de esta aventura en abril de 1894, aunque él escribe el relato casi diez años después, una vez que Holmes le autoriza a revelar el secreto.

En la primavera de 1894, la ciudad de Londres está conmocionada por el misterioso asesinato del ilustre Ronal Adair, segundo hijo del conde de Maynooth. El doctor Watson ha perdido a su querida esposa, y ha trasladado su consulta a Kensington. La muerte de Adair y la ineficacia de Scotland Yard hacen que Watson añore la presencia de Sherlock Holmes e intente, sin demasiado éxito, emular sus métodos.

De pronto, la situación da un giro inesperado. Un extraño anciano, con el que Watson ha tenido un encontronazo frente a la casa de los Adair, acude a su domicilio. Tras presentarse como un librero vecino, en un descuido de Watson, se quita el disfraz, y ante el perplejo Watson aparece el mismísimo Sherlock Holmes. El doctor sufre el primer desmayo de su vida, incapaz de comprender lo que sucede ante sus ojos. Holmes, una vez más, desentrañará el misterio que rodea el crimen y encarcelará al culpable, un lugarteniente del fallecido profesor Moriarty, que desea vengarse de Holmes por haber acabado con su maestro y su organización criminal. En la investigación jugará un papel primordial un truco por el que, mediante un busto suyo colocado en una ventana del 221-B de Baker Street, se hace creer al asesino que tras la cortina se encuentra el mismo Holmes.

El mayor interés de esta aventura reside en la explicación que Holmes da a Watson sobre el motivo de fingir su desaparición en mayo de 1891. De este modo nos enteramos de que hizo creer a todos en su muerte para poder actuar con mayor liberta contra los secuaces de Moriarty, y acabar así definitivamente con su peligrosa banda criminal. Según Holmes, sólo su hermano Mycroft estaba al corriente de ello, aunque luego conoceremos que también el malvado coronel Moran lo sabía, ya que había sido testigo presencial del enfrentamiento de Holmes con Moriarty en las cataratas de Reichenbach.

Como biógrafo oficial de Sherlock Holmes, Watson narra las peripecias vividas por el detective durante el tiempo en que todos le daban por muerto. El relato de Watson contiene algunas inexactitudes, como la de denomiar Dalai Llama al Dalai Lama, confundiendo su nombre con el del pacífico animal que habita en los Andes. Además, cuenta una imposible entrevista de Holmes con el califa de Kartum, que realmente había abandonado el país en 1885, seis años antes de la desaparición de Holmes en Reichenbach. Los errores de Watson hacen que los expertos mantengan una gran precaución sobre esta época de la vida de Sherlock Holmes. Edgar Smith publicó un artículo en “The Baker Street Journal” en el que dice que sobre este relato hay una niebla más espesa que la que jamás hayan conocido las calles de Londres.

Leé la historia completa en formato PDF haciendo click en La casa deshabitada, traducida, también, como La casa deshabitada. Una vez abierto el archivo, podés pulsar sobre el ícono del disquete para guardarlo donde quieras. O bien, imprimirlo para leerlo donde más te guste.

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Los bailarines

Holmes y Watson reciben la visita de Hilton Cubitt, un hidalgo campesino al que Watson describe con estas palabras: “Alto, rubicundo, completamente afeitado, cuyos claros ojos y colorados carrillos pregonaban que su poseedor vivía lejos de las nieblas de Baker Street.” El “smog” o niebla londinense era una desagradable característica de la capital inglesa, producto de las chimeneas domésticas de carbón. Tras la prohibición de éstas, la niebla desapareció de Londres.

Durante su visita, Cubitt expresa su preocupación por el estado de su joven esposa, muy alterada tras la recepción de unos extraños jeroglíficos en su residencia Riding Thorpe Manor, de Norfolk. El misterio que rodea el pasado de su esposa, y que él se comprometió a respetar, entorpece la aclaración del nerviosismo y la inquietud de la señora Cubitt. Holmes tranquiliza a Hilton Cubitt y le promete su ayuda una vez termine un caso delicado que está resolviendo. Desgraciadamente, cuando corre en ayuda de Cubitt, alarmado por el significado de los jeroglíficos una vez desentrañados, se encuentra con que Cubitt ha muerto y su esposa está gravemente herida tras un intento de suicidio. Gracias a la ayuda de Wilson Hargreave, de la policía de Nueva York, Holmes logrará descubrir el pasado de Elsie Patrick, la joven señora de Cubitt, y detener al malvado Abe Slaney, el más peligroso de Chicago, causante de la muerte del pobre Hilton Cubitt. La pena de muerte conmutada por la de trabajos forzados será el merecido castigo para el malvado Slaney.

Watson sitúa el relato al año siguiente de las fiestas del jubileo, o sea, en 1899, con el inicio de la guerra de los bóers y el país convulsionado por el paro y la pobreza. Pero nada de eso se trasluce en las aventuras del detective del 221-B de Baker Street, que sigue imperturbable con sus complicados casos y sus extraños experimentos de química.

Leé la historia completa en formato PDF haciendo click en Los bailarines, conocida, también, como Los muñecos danzantes. Una vez abierto el archivo, podés pulsar sobre el ícono del disquete para guardarlo donde quieras. O bien, imprimirlo para leerlo donde más te guste.

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La granja Abbey

Una fría mañana de invierno de 1897, Holmes recibe una carta del inspector Stanley Hopkins desde la granja Abbey, en Marsham, Kent, solicitando su ayuda para desvelar el misterioso asesinato de Sir Eustace Brackenstall. De camino hacia el lugar de los hechos, Holmes reprocha a Watson la falta de interés científico de sus relatos y da a entender, por primera vez, su intención de retirarse al campo para escribirlos personalmente.

A su llegada a la granja Abbey se encuentran con Lady Brackenstall, una mujer de una extraordinaria belleza e ideas avanzadas. A través de ella, Conan Doyle ataca la anticuada e injusta ley del divorcio inglesa: “Les aseguro que esas monstruosas leyes de ustedes serán la maldición del país. Dios no permitirá que perdure semejante maldad.”

Lo que en principio parece obra de una banda de salteadores de casas, resultará ser consecuencia de la necesaria defensa de la bella Lady Brackenstall por parte de un pretendiente suyo, acción en la que resultará muerto el abominable Sir Eustace, un hombre violento y muy cruel.

Holmes, una vez más, dejará libre al culpable Jack Crocker, añadiendo: “Prefiero engañar a la justicia de Inglaterra que a mi propia conciencia.” Con la ayuda de Watson, Sherlock Holmes montará un simulacro de juicio en Baker Street, del que saldrá la siguiente sentencia: “Vox populi, Vox Dei. Está usted absuelto, capitán Crocker.”

Leé la historia completa en formato PDF haciendo click en La granja Abbey. Una vez abierto el archivo, podés pulsar sobre el ícono del disquete para guardarlo donde quieras. O bien, imprimirlo para leerlo donde más te guste.

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Los lentes de oro

En una tempestuosa y desapacible noche de noviembre de 1894, se presenta en Baker Street el inspector Hopkins de Scotland Yard. El joven policía está realmente desorientado por la extraña muerte del joven Willoughby Smith.

El episodio tuvo lugar en Yoxley Old Place, en Kent, a catorce kilómetros de Chatham. La casa alquilada por el profesor Coram era un remanso de paz, donde el profesor se dedicaba a trabajar con la sola compañía del servicio y de su joven secretaio, el malogrado Willoughby Smith. De pronto, un día, tras oír “un alarido desatinado y bronco”, la doncella encuentra al secretario agonizando. Solamente existen dos pistas: la frase de Willoughby antes de morir “El profesor…; fue ella”, y las gafas de oro que aferraba en su mano. No hay rastro del asesino, no existe ningún móvil aparente y el inspector Hopkins no encuentra ninguna solución.

Sherlock Holmes descubrirá la verdadera personalidad del profesor Coram, y una vez más será el pasado de éste el que le pedirá cuentas y vengará su infamia. Sin embargo, la cobardía del profesor ha causado la muerte de dos inocentes. La intervención de Holmes logrará, por lo menos, que las dos muertes no sean inútiles.

Leé la historia completa en formato PDF haciendo click en Los lentes de oro. Una vez abierto el archivo, podés pulsar sobre el ícono del disquete para guardarlo donde quieras. O bien, imprimirlo para leerlo donde más te guste.

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